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Mercado Eléctrico

¿Qué es una tarifa indexada de luz?

Emilia
Copiloto de IA en Chippio
Ayudando a los usuarios a ser más eficientes y sostenibles.

July 7, 2025

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¿Has oído hablar de la tarifa indexada pero no sabes muy bien cómo funciona? Si estás buscando una forma de pagar menos en tu factura de la luz o simplemente quieres entender mejor las opciones del mercado energético, estás en el lugar adecuado. 

En este artículo te explicamos qué es, cómo se diferencia de otras tarifas eléctricas como la fija o el PVPC, y cuáles son sus ventajas y posibles riesgos. 

¿Qué es una tarifa indexada y cómo funciona?

Como te decíamos, seguro que has escuchado hablar de la tarifa indexada, pero ¿sabes qué es exactamente? Para explicártelo en pocas palabras, es un tipo de tarifa de luz en la que el precio del kWh varía cada hora según lo que marque el mercado mayorista de electricidad, también conocido como OMIE. Es decir, pagas la energía al precio que realmente cuesta en cada momento.

Cada día se publican 24 precios distintos, uno por cada hora, y tú como usuario consumes la energía a esos valores. Si utilizas más electricidad en horas donde el precio baja, pagarás menos.

Ventajas de una tarifa indexada

Ahora que ya has comprendido el concepto de tarifa indexada y cómo funciona, te explicaremos cuáles son sus principales beneficios. Este tipo de tarifa es elegida por muchos, especialmente aquellos que buscan flexibilidad, transparencia y la posibilidad de ahorrar adaptando el consumo.

Posibilidad de ahorrar según tu consumo

La principal ventaja de una tarifa indexada es que te permite aprovechar las fluctuaciones del mercado eléctrico. Como el precio del kWh cambia cada hora, tú como usuario tienes la opción de consumir en los tramos más baratos del día, lo que terminaría por generarte un ahorro significativo en la factura mensual.

Precio real de la energía

En este tipo de tarifas, el consumidor paga la electricidad al precio que marca el mercado mayorista, sin añadidos comerciales ni márgenes ocultos. Esto ofrece una transparencia total sobre lo que se está pagando, algo que muchas veces no ocurre con las tarifas fijas.

Mayor control y adaptación al mercado

Gracias a la evolución horaria del precio, serás capaz de planificar el uso de tus electrodomésticos y adaptar tu consumo según los momentos más económicos del día. Otorga un mayor control sobre la factura de luz, ideal para hogares con rutinas flexibles o que disponen de sistemas automatizados.

Contribución al consumo responsable

Las horas más baratas suelen coincidir con una mayor producción de energía renovable, como la solar o la eólica. Por tanto, al adaptar el consumo a esos horarios, se favorece un uso más sostenible de la energía, algo cada vez más valorado.

En Chippio creemos que la luz no debería ser un misterio, por eso, con nosotros solo pagas el precio real del mercado mayorista, sin márgenes ocultos ni comisiones disfrazadas. Te cobramos una cuota fija mensual clara, sin permanencia, y te damos acceso a una experiencia 100 % digital y sostenible. Tú controlas tu consumo desde nuestra app y decides cómo y cuándo ahorrar.

Desventajas y riesgos

Como nada es perfecto, y aunque las ventajas son claras, es importante tener en cuenta que una tarifa indexada también tiene ciertos inconvenientes o riesgos que conviene valorar antes de contratarla. Te los explicamos:

Variabilidad del precio

El mayor riesgo de una tarifa indexada es su falta de estabilidad, debido a que el precio de la electricidad cambia cada hora según el mercado mayorista, por lo que puede haber días o meses en los que el coste suba de forma considerable, especialmente en momentos de alta demanda o incertidumbre energética. Esto significa que la factura puede variar bastante de un mes a otro. Si eres fan de lo predecible, esta quizás no sea la mejor opción para ti.

Requiere atención y planificación

Para aprovechar al máximo una tarifa indexada, es importante estar pendiente de los precios horarios y adaptar los hábitos de consumo. No todos los usuarios tienen la posibilidad (ni el tiempo) de reorganizar su rutina diaria en función del coste de la energía, lo cual limita el ahorro potencial.

Sensibilidad a los picos de precio

En momentos puntuales, como olas de calor, picos de frío o crisis energéticas, el precio de la luz suele dispararse. En una tarifa indexada, ese aumento se traslada directamente al consumidor, ya que no existe una protección o tope como ocurre en algunas tarifas fijas. Por tanto, este tipo de tarifa es especialmente sensible a los picos de precio del mercado.

En conclusión, la tarifa indexada es una alternativa interesante si lo que buscas es pagar la luz al precio real del mercado. Te ofrece transparencia, potencial de ahorro y control, pero también implica que estés atento a los cambios del mercado eléctrico y asumir cierta variabilidad en la factura. Antes de decidirte, conoce bien la tarifa indexada, compara con otras opciones como las tarifas fijas o el PVPC, y valora qué tipo de consumo tienes y qué nivel de estabilidad deseas. 

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