Cada vez más personas apuestan por el autoconsumo en segunda residencia como una forma de ahorrar en la factura eléctrica y reducir su huella ecológica. Sin embargo, cuando la vivienda no se habita todo el año, gran parte de la energía generada se pierde.
En el siguiente artículo te contamos cómo evitar esto, cómo gestionar el excedente y qué debes tener en cuenta para sacar el máximo partido a tu instalación solar en una segunda residencia.
¿Qué son los excedentes en autoconsumo fotovoltaico?
Cuando instalas placas solares en una vivienda, generas tu propia electricidad a partir del sol. Dicha energía se usa directamente para cubrir tus consumos, pero ¿qué ocurre cuando produces más de lo que necesitas en ese momento? A ese sobrante se le llama excedente de autoconsumo.
Los excedentes son la energía que no utilizas en el instante en que se genera y que, en lugar de almacenarse, se vierte a la red eléctrica. Esto ocurre especialmente en viviendas que pasan mucho tiempo desocupadas, como suele suceder en una segunda residencia o durante las horas de mayor producción solar, como al mediodía.
Gracias a la normativa actual, puedes compensar esos excedentes en tu factura eléctrica. Es decir, la energía que no usas puede traducirse en ahorro económico. Este mecanismo se conoce como compensación simplificada de excedentes, y es una de las formas más eficientes de sacar el máximo partido a tu instalación solar, incluso cuando no estás en casa.
Opciones para gestionar excedentes en segunda residencia
Contar con una instalación solar en una segunda residencia te permite generar energía limpia y ahorrar en la factura eléctrica. Sin embargo, es habitual que estas viviendas pasen largas temporadas deshabitadas, provocando que gran parte de la energía producida no se consuma en el momento. La buena noticia es que existen varias formas de gestionar esos excedentes y convertirlos en ahorro real:
Baterías físicas
Las baterías físicas almacenan la energía sobrante para utilizarla más adelante, especialmente durante la noche o en días nublados. Aunque permiten aprovechar al máximo la producción solar, suponen una inversión inicial elevada y requieren mantenimiento, por lo que no siempre son la mejor solución para una vivienda que no se habita de forma habitual.
Compensación de excedentes
Esta opción permite verter los excedentes a la red eléctrica y recibir un descuento en la factura a través de lo que se conoce como compensación simplificada. Es una alternativa sencilla y sin necesidad de almacenamiento físico. No obstante, tiene limitaciones: solo podrás compensar hasta el valor del consumo mensual, y no cubre costes fijos.
Baterías virtuales o monederos solares
Cada vez más popular, esta opción permite convertir los excedentes en un saldo económico que se acumula en una “batería virtual” o monedero solar. Ese saldo puede usarse más adelante para reducir o eliminar por completo la factura eléctrica de esta vivienda o incluso de otro punto de suministro a tu nombre. Es ideal para segundas residencias, ya que permite aprovechar el 100 % de la energía generada aunque no estés allí.
Requisitos legales y técnicos
Antes de instalar placas solares en una segunda residencia y gestionar los excedentes de forma eficiente, tienes que conocer los requisitos legales y técnicos que deberás cumplir. Esto garantiza una instalación segura, legal y rentable desde el primer día. Te los explicamos:
Legalización de la instalación
Toda instalación de autoconsumo debe estar legalizada según la normativa vigente. Esto incluye:
- Registro de la instalación en la comunidad autónoma correspondiente.
- Certificado de instalación eléctrica (CIE) firmado por un técnico autorizado.
- Contrato de compensación de excedentes con tu comercializadora, si decides verter energía a la red.
Modalidades de autoconsumo permitidas
Para una segunda residencia, lo recomendado es optar por el autoconsumo con excedentes acogido a compensación. Esta modalidad te permite verter la energía sobrante a la red y recibir una compensación económica en tu factura.
Requisitos técnicos
- Contador bidireccional: Es necesario para medir la energía consumida o la inyectada a la red.
- Conexión a red: La vivienda debe estar conectada a la red eléctrica para poder beneficiarse de la compensación de excedentes o de una batería virtual.
- Potencia contratada adecuada: Ajustar la potencia contratada a la producción estimada es necesario para optimizar el ahorro.
Titularidad de contratos
Para realmente aprovechar al máximo los excedentes, por ejemplo, en un sistema de batería virtual, lo recomendable es que la segunda residencia y la vivienda habitual estén a nombre del mismo titular. Así podrás transferir el saldo entre suministros y reducir tus facturas globales.
Consejos para maximizar el autoconsumo en segunda residencia
Como siempre, lo primero es informarte sobre cómo funciona el consumo con excedentes y lo siguiente es aplicar ciertos trucos o seguir consejos para maximizar su uso. Respecto a esto, nosotros te recomendamos:
- Instala una batería virtual: en segundas residencias, gran parte de la energía solar generada se pierde porque la casa está vacía. Una batería virtual permite transformar esos excedentes en un saldo económico que podrás usar para reducir futuras facturas eléctricas, en esa vivienda o en tu residencia usual.
- Aprovecha electrodomésticos programables: si visitas tu segunda residencia con cierta regularidad, programa electrodomésticos como el termo eléctrico, la climatización o la lavadora para que funcionen durante las horas de mayor producción solar.
- Revisa el dimensionamiento de tu instalación: una instalación correctamente dimensionada debe cubrir tus necesidades reales sin sobredimensionarse.
- Monitoriza tu instalación: utiliza una app o plataforma de monitorización para controlar en tiempo real cuánta energía estás generando, consumiendo y vertiendo. Así podrás ajustar hábitos o evaluar si necesitas implementar una batería virtual o ampliar tu sistema.
- Revisa tu contrato de luz: asegúrate de que tu contrato eléctrico es compatible con la compensación de excedentes. En Chipppio te pagamos la energía a precio de mercado. Por lo que cuanto más alta sea la demanda, más cobrarás por tus excedentes.
En resumen, el autoconsumo en segunda residencia es una inversión inteligente, siempre que la acompañes de una buena estrategia de gestión de excedentes. Opciones como la compensación, las baterías virtuales y una correcta planificación técnica permiten maximizar el ahorro, incluso durante los meses en los que no usas la vivienda.